Consejos de salud para enfrentar las altas temperaturas y olas de calor

Enero 15, 2019

Este verano se ha caracterizado por registrar altas temperaturas que han superado los 35 grados centígrados en algunas comunas y regiones, con alertas de olas de calor como la que se registró durante tres días a principios de año, que pudiera repetirse en el transcurso del mes, según reportes meteorológicos.

Y aunque el verano es sinónimo de  playa, piscina, actividades al aire libre, vacaciones y descanso, se hace necesario protegerse y tomar las medidas preventivas para no ser víctimas de las altas temperaturas, que pueden representar un riesgo para la salud.

Al respecto la doctora Claudia Riffo, médico familiar del CESFAM Colina y CESFAM Esmeralda, entregó algunas recomendaciones para enfrentar el alza de los termómetros. Señaló que lo principal es proteger y no exponer directamente al sol a los adultos mayores, a los niños, a las mujeres embarazadas y aquellas personas que padecen patologías crónicas como la diabetes, la obesidad, problemas cardíacos, respiratorios y renales, que son el grupo de riesgo, con menos capacidad para regular los cambios de temperatura, y más sensibles a padecer de síntomas y complicaciones por el intenso calor.

“La temperatura ambiente en que mejor funciona nuestro organismo es entre 18 y 24 grados, después de eso el organismo empieza a tener ciertas respuestas o mecanismos para poder enfriar en caso de que suba mucho la temperatura. Esos mecanismos son la sudoración, el aumento de la frecuencia respiratoria y cardíaca. Cuando esos mecanismos se ven sobrepasados, empiezan las complicaciones”, explicó.

Cuando se eleva la temperatura corporal, la persona puede padecer de calambres, sensación de fatiga y debilidad, cansancio, dolor de cabeza e hipotensión. “Síntomas mucho más severos son, por ejemplo, la pérdida de conocimiento, convulsiones y compromiso de conciencia. En casos muy extremos, el paciente puede llegar a fallecer”, alertó la doctora.

En ese sentido, recomendó evitar exponerse a las altas temperaturas. En caso de trabajar al aire libre con exposición directa al sol, se debe buscar refugiarse por períodos cortos en lugares más frescos.

“Hay que salir con ropa holgada, fresca y de colores claros, porque los colores oscuros absorben la temperatura y el calor. Otra recomendación importantísima es tomar líquidos para hidratar, de preferencia que no contengan alcohol y mucha azúcar, porque eso podría alterar los mecanismos de regulación”, agregó.

No realizar ejercicios al aire libre cuando los termómetros se hayan elevado, es lo más recomendable. De acuerdo con la doctora Claudia Riffo, el tiempo ideal para practicar actividad física durante el verano es por la mañana, antes de las 12, o cuando cae la tarde, siempre hidratándose correctamente y evitando la exposición directa al sol.

Destacó además la importancia de cuidar la piel de los rayos del sol en las horas centrales del día, cuando estos tienen su máxima intensidad, en especial la piel de los bebés y niños.

“Es recomendable  el uso de gorros, el uso de jockey y sombrillas, pero idealmente los niños muy pequeños no exponerlos al sol, los menores de seis meses idealmente no exponerlos, y hay bloqueadores específicos con micro pigmentos que están autorizados desde los seis meses, y otros bloqueadores que están autorizados desde los dos años. Preferentemente deben utilizarse mayor a un factor protector 30 y ocuparlo varias veces al día”, detalló.

Consumir alimentos frescos, incrementar la ingesta de frutas y verduras, beber dos litros de agua al día y ventilar los hogares, dado al incremento del smog y la contaminación, son otras de las recomendaciones para enfrentar un verano de altas temperaturas y posibles olas de calor.

En caso de que usted o algún familiar presente síntomas o signos que puedan poner en peligro la salud, la doctora recomienda llamar al servicio de urgencia más cercano, para que el personal médico pueda realizar una evaluación más minuciosa y ofrecer atención médica oportuna.